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EXPLICADOR

¿Qué pasa si una emergencia impide votar el 29 de noviembre? CNE prevé repetir la jornada en las zonas afectadas

El CNE explica cómo actuaría si inundaciones, deslizamientos u otra emergencia impiden votar en alguna zona el próximo 29 de noviembre.

Una votante junto a una urna y un biombo del CNE con el texto «El voto es secreto».
Una votante junto a una urna y un biombo del CNE con el texto «El voto es secreto».

Para entender

  • Las elecciones seccionales estaban previstas inicialmente para el 14 de febrero de 2027, pero el CNE las adelantó al 29 de noviembre de 2026 por el riesgo de lluvias, inundaciones y deslizamientos asociados a El Niño.
  • El presidente del CNE, José Cabrera, explicó este 2 de octubre que, si una emergencia impide votar en una zona, la elección de ese lugar podría realizarse después.
  • Eso no significa que se vayan a repetir las elecciones en todo el país. El CNE tiene recintos alternativos y planes de contingencia, y un aplazamiento sería una salida para sectores donde realmente no pueda realizarse la votación.

Los ecuatorianos estaban llamados originalmente a votar el 14 de febrero de 2027 para elegir alcaldes, prefectos, concejales, vocales de juntas parroquiales y miembros del Consejo de Participación Ciudadana.

Eso cambió en marzo. El Consejo Nacional Electoral (CNE) decidió adelantar la jornada casi tres meses y fijarla para el 29 de noviembre de 2026. La explicación fue sencilla: evitar que las elecciones coincidan con un período en el que podían presentarse lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos vinculados a El Niño.

Ahora el propio CNE reconoce que, aunque adelantó las elecciones, el riesgo de una emergencia no desapareció.

El presidente del organismo, José Cabrera, explicó este 2 de octubre que si una catástrofe o una situación de fuerza mayor impide votar normalmente en algún sector, el CNE puede tomar medidas extraordinarias. Entre ellas está mover un recinto electoral y, si eso no fuera suficiente, realizar esa votación en otra fecha.

Dicho de otra manera: si el 29 de noviembre una inundación deja aislada una comunidad, un deslizamiento bloquea los accesos o una emergencia hace imposible abrir un recinto, los habitantes de esa zona no necesariamente perderían su derecho al voto.

Primero se buscaría otra salida

El aplazamiento no sería la primera opción.

El CNE tiene previsto habilitar 4.492 recintos electorales y ya contempla mecanismos para trasladar lugares de votación cuando existan problemas por fenómenos naturales. La institución ha señalado que puede aplicar planes de contingencia y reubicar recintos afectados.

Solo cuando la emergencia sea tan grave que votar resulte imposible en todo un sector entraría en juego la posibilidad de celebrar esa elección después.

La diferencia importa: una emergencia local no significa repetir las elecciones nacionales.

La votación continuaría normalmente en los lugares donde existan condiciones para hacerlo. El problema se resolvería en las zonas específicamente afectadas.

Hay 368 recintos bajo vigilancia

El riesgo no es solo una hipótesis.

El CNE y las instituciones encargadas de seguridad y gestión de riesgos mantienen bajo observación 368 recintos electorales. De ellos, 257 presentan riesgo de inundación y otros 111 están expuestos a deslizamientos o movimientos de tierra.

Cómo se distribuyen los 368 recintos bajo vigilancia
Riesgo de inundación
257 recintos · 69,8 %
Deslizamientos o movimientos de tierra
111 recintos · 30,2 %

Fuente: CNE, cifras citadas en esta nota · 2 de octubre de 2026.

Los establecimientos identificados están principalmente en provincias de la Costa y la Sierra.

Para anticiparse a estos problemas, el 15 de septiembre se instaló una Mesa de Seguridad Electoral con participación del CNE y entidades como Policía, Fuerzas Armadas, Gestión de Riesgos, Fiscalía y ECU 911.

La idea es que una emergencia no tenga que resolverse recién cuando los ciudadanos lleguen a votar, sino que existan decisiones previamente coordinadas sobre accesos, seguridad y posibles traslados.

¿Por qué adelantaron las elecciones entonces?

Cuando el calendario fue aprobado inicialmente, el CNE había fijado las elecciones para el 14 de febrero de 2027. Incluso estableció desde entonces que las autoridades ganadoras se posesionarían el 14 de mayo de 2027.

Pero el 27 de marzo, cuatro de los cinco consejeros votaron por cambiar la fecha al 29 de noviembre de 2026.

Apoyaron la decisión Diana Atamaint, Enrique Pita, Esthela Acero y José Cabrera. La consejera Elena Nájera votó en contra.

El CNE se basó en informes sobre posibles condiciones climáticas adversas durante los primeros meses de 2027. La preocupación era práctica: carreteras cerradas, poblaciones aisladas, recintos inundados o problemas para trasladar material electoral podían dificultar que miles de personas votaran.

Adelantar la elección, por tanto, buscó reducir ese riesgo y ganar tiempo.

Ese tiempo adicional es importante porque, si una votación debe repetirse en algún lugar, todavía tiene que haber espacio para realizarla, contar los votos, resolver reclamos y proclamar resultados antes de la posesión de las autoridades.

El 14 de mayo es la fecha que manda

Aunque la elección se adelantó, la fecha de posesión no cambió.

Las autoridades elegidas deben asumir sus cargos el 14 de mayo de 2027. Ese plazo explica por qué al CNE le interesa tener margen suficiente entre la votación y la entrega definitiva de resultados.

Por eso, cuando Cabrera habla de que una votación afectada por fuerza mayor podría celebrarse después del 29 de noviembre, no está hablando de trasladar libremente todo el proceso electoral.

La idea es resolver una situación excepcional sin poner en riesgo la fecha en que deben asumir las nuevas autoridades.

También preocupa la electricidad

El clima no es la única contingencia para la que se prepara el organismo.

El 1 de octubre, Cabrera informó que el CNE prevé alquilar generadores eléctricos y adquirir sistemas UPS —equipos que mantienen temporalmente encendidos los sistemas cuando se corta la energía— para las delegaciones provinciales electorales.

¿Por qué importa?

Porque después de que cierran las urnas comienza el escrutinio y las delegaciones provinciales se convierten en puntos centrales para recibir y procesar información electoral.

Un corte de luz no impide que una persona coloque físicamente su papeleta en una urna, pero sí puede complicar los sistemas tecnológicos necesarios para procesar y transmitir información.

El CNE dijo además que mantiene conversaciones con las empresas eléctricas para reducir el riesgo de interrupciones durante la jornada.

El cambio de fecha fue cuestionado

El adelanto de las elecciones no tuvo respaldo unánime.

La consejera Elena Nájera, que votó en contra, cuestionó la solidez técnica de la decisión y señaló que incluso durante la pandemia de covid-19 el CNE no había cambiado la fecha de las elecciones nacionales de 2021.

También hubo reclamos de organizaciones políticas. El Partido Social Cristiano (PSC) llevó el caso ante el Tribunal Contencioso Electoral, mientras que otras impugnaciones llegaron posteriormente a la Corte Constitucional.

El Tribunal Contencioso Electoral concluyó que el cambio de fecha no alteró las reglas del proceso electoral. Después, la Corte Constitucional inadmitió siete acciones de inconstitucionalidad presentadas contra la resolución del CNE.

Con esas decisiones, la fecha que sigue vigente es el domingo 29 de noviembre de 2026.

¿Qué tiene que saber el votante?

Por ahora, una persona que está habilitada para sufragar debe organizarse con una sola fecha: 29 de noviembre.

No existe una decisión para volver a cambiar las elecciones nacionales.

Lo que el CNE está preparando es un plan para responder si una emergencia afecta a determinados lugares. Eso puede significar trasladar un recinto o, en una situación más grave, realizar después la votación de esa zona.

Más de 13,8 millones de electores están habilitados para participar en estos comicios.

Ese día elegirán a las autoridades locales que gobernarán desde 2027 y también a los integrantes del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social.

La clave es esta: el 29 de noviembre sigue siendo la fecha de las elecciones. Lo que ahora explica el CNE es qué hará si la naturaleza —o una emergencia de fuerza mayor— impide votar normalmente en una parte del país.