Contraloría detecta USD 787.000 de perjuicio en compra de seis camiones de Emaseo en Quito
Un examen especial de la Contraloría determinó USD 787.000 de perjuicio en la compra de seis camiones recolectores para Emaseo. Los vehículos incumplieron especificaciones de carga, frenado y potencia y fueron recibidos pese a esas diferencias.
Actualizada: (UTC−5)
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Para entender
- La compra formó parte de un contrato de unos USD 5,4 millones que Emaseo suscribió en 2024 con participación del PNUD.
- Los seis camiones incumplieron 13 de 52 especificaciones técnicas: cargaban menos basura de la exigida y tres registraron una eficiencia de frenado inferior al mínimo señalado para la revisión técnica.
- Emaseo detectó fallas desde junio de 2025, pidió terminar anticipadamente el contrato y posteriormente solicitó la ejecución de la garantía para reemplazar los vehículos.
La Contraloría General del Estado determinó un perjuicio de USD 787.000 en la adquisición de seis camiones recolectores para Quito. El examen especial, aprobado en julio de 2026, identificó dos principales hallazgos: la omisión de procedimientos de contratación pública y un pago de USD 107.000 al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), además de incumplimientos técnicos en los vehículos.
Los seis camiones fueron adquiridos por la Empresa Pública Metropolitana de Aseo (Emaseo EP) en diciembre de 2024, como parte de un contrato de aproximadamente USD 5,4 millones que también incluía la renovación de parte de la flota y la compra de 1.000 contenedores. Los vehículos representaron unos USD 804.000 del contrato.
El problema no comenzó únicamente con las fallas que aparecieron durante el uso. Según Contraloría, los vehículos fueron recibidos pese a que ya incumplían varias de las especificaciones técnicas establecidas en el proceso de compra.
Los camiones no cumplían 13 especificaciones
Los seis vehículos incumplían 13 de las 52 especificaciones técnicas. Entre las diferencias estaban la capacidad de carga, la potencia de los motores y el sistema de frenado.
La capacidad requerida era de 3,5 toneladas por camión, pero las unidades entregadas tenían una capacidad de entre 3,1 y 3,2 toneladas.
Tres camiones registraron una eficiencia de frenado de entre 50% y 55%, frente al 65% señalado como límite inferior para la Revisión Técnica Vehicular.
La potencia de los motores también presentó diferencias. Los vehículos registraron un déficit de entre 10% y 34% frente a las especificaciones establecidas.
El punto central del hallazgo es que Emaseo recibió los vehículos “a entera satisfacción” pese a esos incumplimientos técnicos.
Las fallas aparecieron meses después de la entrega
Los camiones fueron entregados en diciembre de 2024. Emaseo empezó a identificar fallas desde junio de 2025. La empresa señaló que los problemas eran recurrentes y que no estaban relacionados con un mal manejo de los vehículos.
El 29 de agosto de 2025, Emaseo solicitó la terminación anticipada del contrato y posteriormente pidió la ejecución de la garantía técnica para reemplazar los seis camiones. También presentó una denuncia ante la Fiscalía contra el proveedor por la presunta entrega de vehículos que no cumplían las condiciones contratadas.
En enero de 2026, Emaseo informó que un peritaje de la Escuela Politécnica Nacional detectó alteraciones estructurales en cuatro de los seis camiones.
La fiscalización de Campaña llegó a Contraloría
El concejal Andrés Campaña comenzó a fiscalizar el caso en agosto de 2025, cuando visitó las instalaciones de Emaseo y constató que los seis camiones, adquiridos meses antes, no estaban operativos. En septiembre intentó que el Concejo Metropolitano tratara el tema, pero no consiguió los votos necesarios.
El 16 de septiembre de 2025 solicitó a la Contraloría General del Estado un examen especial sobre la compra. El organismo respondió el 22 de octubre de 2025 que realizaría la acción de control. Casi un año después, el examen fue aprobado y Campaña presentó públicamente sus resultados el 31 de agosto de 2026.
La fiscalización de Campaña es un antecedente directo del examen de Contraloría, pero los hallazgos y el perjuicio económico corresponden al organismo de control.
El PNUD no financió la compra, según Contraloría
El proceso de adquisición se justificó bajo un supuesto acuerdo de financiamiento con el PNUD. Sin embargo, el examen especial determinó que el organismo internacional no aportó recursos para financiar la compra de los camiones.
Contraloría cuestionó que, pese a ello, se utilizara ese esquema para la adquisición y determinó una posible omisión de los procedimientos ordinarios de contratación pública.
Dentro de este componente está el pago de USD 107.000 al PNUD, equivalente al 2% del monto de la operación. Los otros USD 680.000 del perjuicio determinado por Contraloría están relacionados con los vehículos y su recepción pese a los incumplimientos técnicos.
El informe señala posibles responsabilidades de funcionarios que participaron en el proceso. Cualquier responsabilidad administrativa, civil o penal deberá establecerse en los procedimientos correspondientes.
El caso tiene, así, dos problemas distintos pero conectados: el mecanismo utilizado para contratar y pagar la operación, y la recepción de seis camiones que no cumplían las condiciones técnicas exigidas.



