Pasaje a 40 centavos en Quito: el usuario pagará más mientras el Municipio destina hasta $23 millones a los buses
El pasaje subirá cinco centavos en Quito mientras el Municipio destina hasta $23,3 millones a transportistas. La duda es qué mejora verá el usuario.
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Para entender
- El aumento será de 5 centavos por viaje, pero para quien usa dos buses diarios supone unos $2,20 más al mes.
- La discusión no termina en la tarifa: el Municipio también destinará hasta $23,3 millones a los operadores durante 2026.
- La pregunta para el pasajero es concreta: ¿el mayor costo vendrá acompañado de un mejor servicio?
El aumento de la tarifa ya está decidido. La discusión que queda es qué recibirá el usuario a cambio de pagar más.
Para una persona que toma dos buses al día durante 22 días laborales, pasar de $0,35 a $0,40 significa 44 viajes al mes y $2,20 adicionales. Si hace cuatro viajes diarios, el costo extra llega a $4,40 mensuales.
Son cinco centavos por viaje, pero el efecto se acumula para quienes dependen del bus todos los días para trabajar, estudiar o trasladarse dentro de Quito.
El usuario no solo pagará más: también habrá dinero público para los operadores
La otra cifra de esta discusión es mucho mayor: hasta $23,3 millones en compensaciones para los transportistas durante los meses que quedan de 2026. El esquema busca sostener la tarifa de $0,35 hasta diciembre y compensar parte del costo de operación.
La presión sobre los operadores aumentó después de la eliminación del subsidio al diésel. El precio pasó de $1,80 a $2,80 por galón en septiembre de 2025 y la compensación nacional terminó en 2026.
Ese mayor costo explica parte de la presión para revisar la tarifa. No responde, por sí solo, a la pregunta sobre la calidad del servicio.
Ahí está el principal reclamo de los concejales que votaron en contra.
Wilson Merino cuestionó que los buses no hayan mejorado y que, aun así, el Municipio entregue recursos al sector. Michael Aulestia puso el foco en la misma relación: dinero público, cumplimiento de condiciones y calidad que pueda comprobarse.
Andrés Campaña también sostiene que el incremento llega sin que los usuarios hayan visto una mejora proporcional del servicio.
Del otro lado, Diego Garrido, presidente de la Comisión de Movilidad, ha defendido que no habrá desembolso ni revisión tarifaria si los operadores no cumplen los hitos establecidos.
La diferencia entre ambas posiciones está en algo que el pasajero podrá comprobar: si las condiciones realmente se cumplen y si el servicio cambia.
La promesa está en los controles, no solo en la tarifa
La ordenanza establece condiciones concretas para que el sistema avance. Entre ellas están:
• SAE: seguimiento de los buses en tiempo real para controlar recorridos, velocidad y frecuencias.
• SIU: información para conocer rutas, paradas y tiempos de llegada.
• Sistema Integrado de Recaudo: pagos mediante mecanismos tecnológicos.
• Capacitación y certificación de conductores.
• Más controles a unidades y choferes.
• Canales visibles para reclamos dentro de los buses.
• Inspecciones adicionales de seguridad y cámaras.
El SAE y el SIU deben estar implementados hasta el 31 de diciembre de 2026. El sistema integrado de recaudo tiene un plazo máximo de ocho meses desde la aprobación de la ordenanza. El Municipio también afirma que verificará los avances mensualmente.
Eso permite aterrizar la discusión. Para el pasajero, la mejora no debería quedarse en una promesa administrativa.
Un bus que llega cuando debe, una ruta que se puede seguir en tiempo real, un sistema de pago que funciona y un conductor capacitado son cambios que el usuario puede percibir.
Si esas condiciones no se cumplen, la pregunta sobre el aumento seguirá abierta aunque la tarifa ya esté aprobada.
El antecedente también pesa. El pasaje urbano se mantuvo en $0,25 durante años y el incremento a $0,35 aprobado en 2020 quedó vinculado a compromisos de calidad que comenzaron a aplicarse en 2021. En ese proceso se establecieron indicadores para los operadores.
Ahora el pasaje vuelve a subir.
La diferencia esta vez es que el usuario tendrá que pagar $0,40 mientras el Municipio también pone dinero para sostener al sistema.
Por eso, el verdadero balance de esta decisión no estará en los cinco centavos. Estará en si en 2027 el pasajero podrá decir que pagó más y recibió un transporte mejor.



