Quito amaneció este 10 de agosto con banderas, actos cívicos y la memoria de aquella jornada de 1809 en la que un grupo de quiteños decidió desafiar al poder colonial. Pero esta vez la fecha empezó también con otro movimiento: a las 07:34, un fuerte sismo con epicentro en Colombia fue sentido en Ecuador. El reporte preliminar del Instituto Geofísico ecuatoriano señaló una magnitud de 7,6 y una profundidad de 15 kilómetros. En Quito se reportó la vibración de ventanales, mientras la Secretaría de Gestión de Riesgos informó que el movimiento fue sentido de forma moderada en Pichincha e Imbabura y de manera leve en otras provincias.

El 10 de agosto de 1809 es recordado como el Primer Grito de Independencia de Ecuador. Aquella madrugada, los revolucionarios quiteños depusieron a las autoridades españolas y formaron una Junta Soberana. Sin embargo, la historia no es tan sencilla como suele contarse en los actos escolares. Para algunos historiadores, lo ocurrido en Quito tuvo todavía un carácter monárquico: no se proclamaba una ruptura definitiva con la Corona, sino que se mantenía la lealtad a Fernando VII. Incluso se planteaba la posibilidad de entregar el territorio a la infanta Carlota Joaquina de Borbón.
La discusión no le quita importancia al acontecimiento. La rebelión quiteña abrió un proceso que luego se extendió por otros territorios. Varios de sus protagonistas llevaron sus ideas a otras localidades y, apenas unos meses después, el 16 de julio de 1809, estalló en La Paz una insurrección encabezada por Pedro Domingo Murillo. Allí se conformó la llamada Junta Tuitiva, cuya presidencia y jefatura militar asumió Murillo. Para varios historiadores, aquel levantamiento tuvo un carácter abiertamente independentista y la Junta Tuitiva es considerada el primer gobierno libre de la historia de Iberoamérica.
La respuesta española fue contundente. El virrey del Perú, José Abascal, ordenó al militar Manuel de Goyeneche marchar sobre La Paz con unos 5.000 hombres. Murillo y los demás revolucionarios fueron capturados y condenados a morir en la horca. La independencia latinoamericana no fue, por tanto, una sucesión de actos solemnes y discursos patrióticos, sino un proceso de levantamientos, derrotas, persecuciones y ejecuciones que terminaría cambiando el mapa político de la región.
Dos siglos después, la fecha sigue teniendo algo de particular. Ecuador celebra cada 10 de agosto el comienzo de uno de esos procesos que terminarían llevando a la independencia, mientras el país continúa enfrentándose a una geografía en la que los terremotos forman parte de su historia tanto como las revoluciones. Esta mañana, el movimiento comenzó en Colombia y se sintió en buena parte del territorio ecuatoriano.
El 10 de agosto de 1809 cambió la historia política de Quito. El 10 de agosto de 2026 empezó con un movimiento de tierra que que nos recordó donde vivimos.










Comentarios