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NOTICIA

Ecuador intenta ganar margen eléctrico con 200 MW y menor consumo industrial ante la alerta de Cenace

Cenace alerta sobre el margen del sistema eléctrico: el Gobierno suma generación flotante y reduce la demanda de 185 grandes industrias.

Vista aérea de una represa y un embalse rodeados de montañas.
Vista aérea de una represa y un embalse rodeados de montañas.

Para entender

  • Cenace advirtió el 15 de septiembre de 2026 que existe un escenario de alto riesgo para cubrir la demanda eléctrica, por la evolución de las reservas y la disponibilidad de generación.
  • El Gobierno habilitó desde el 20 de septiembre hasta 200 MW adicionales de generación flotante y dispuso que 185 grandes industrias reduzcan una jornada semanal su consumo de la red.
  • La estrategia busca preservar las reservas mientras Mazar pierde nivel y el menor caudal del río Coca limita la generación hidroeléctrica.

El sistema eléctrico ecuatoriano entró en una fase de mayor presión. Cenace, responsable de coordinar la operación del Sistema Nacional Interconectado, concluyó que existe un escenario complejo y de alto riesgo para abastecer la demanda, según la alerta comunicada al Ministerio de Ambiente y Energía el 15 de septiembre.

El problema combina menos reservas hidroeléctricas y una oferta de generación que necesita refuerzos. En Mazar, una de las principales reservas del sistema, el nivel pasó de unos 2.147 metros sobre el nivel del mar el 1 de septiembre a 2.138 metros el 22 de septiembre, una caída aproximada de nueve metros.

También disminuyó el aporte del río Coca, cuyo caudal rondaba los 200 metros cúbicos por segundo. Ese comportamiento limita la producción de Coca Codo Sinclair, porque la central depende directamente del agua disponible en el río y no cuenta con un gran embalse que permita almacenar el recurso para utilizarlo después.

El Gobierno actúa sobre oferta y demanda

La respuesta tiene dos frentes. Por el lado de la oferta, el Ministerio habilitó de manera excepcional y temporal a Elecaustro para ofertar hasta 200 MW adicionales desde el 20 de septiembre, además de los 85 MW de potencia efectiva que ya tenía habilitados.

La potencia adicional coincide con la capacidad de las barcazas Emre Bey y Erin Sultan, instaladas en Guayaquil. Sin embargo, disponer de esos 200 MW no significa que funcionarán permanentemente: Cenace deberá incorporarlos al despacho según las necesidades del sistema, los parámetros técnicos y los costos de generación.

El Gobierno prevé recurrir a convenios de pago para operar las dos unidades inicialmente durante seis meses. La medida llega después de que procesos para asegurar esa generación durante 2026 no prosperaran: dos procedimientos relacionados con Emre Bey fueron declarados desiertos y una contratación vinculada con Erin Sultan fue suspendida.

Por el lado de la demanda, el Gobierno oficializó el 22 de septiembre que 185 empresas de Alto Voltaje 1 y Alto Voltaje 2 deberán reducir durante una jornada semanal la electricidad que toman del Sistema Nacional Interconectado. La meta oficial es disminuir alrededor de 1.000 MWh diarios.

Las industrias podrán hacerlo mediante reducción de carga, autogeneración o reorganización de sus procesos productivos. El Gobierno señaló que la disposición es temporal y, por ahora, está dirigida al sector industrial, sin anunciar desconexiones para hogares y comercios.

Reducir consumo busca conservar agua

La lógica de la medida industrial es distinta a simplemente sumar nueva generación. Cada megavatio hora que una empresa deja de retirar de la red puede reducir la necesidad de utilizar generación disponible y, dependiendo del despacho que determine Cenace, ayudar a preservar recursos energéticos para momentos de mayor presión.

La disposición se ampara en la Regulación ARCONEL-004/25, que establece cómo debe operar el sistema cuando existe déficit de generación o riesgo de racionamiento. La norma permite aplicar gestión de demanda para ahorrar energía o aumentar la oferta antes de llegar a restricciones más amplias.

Esto significa que la alerta de Cenace no equivale por sí sola a un anuncio de apagones nacionales. Sí muestra que el margen operativo se ha estrechado lo suficiente para que el Gobierno incorpore generación extraordinaria y traslade parte del ajuste a grandes consumidores.

El estiaje mantiene abierto el riesgo

La presión puede aumentar en los próximos meses. El plan de operación de Cenace ya había estimado que noviembre de 2026 podría ser el punto más exigente del próximo estiaje, con un déficit potencial equivalente a unos 450 MW bajo determinadas condiciones.

Ese cálculo dependía, además, de que nueva capacidad de generación prevista en los planes oficiales entrara en operación dentro de los cronogramas. Cenace había advertido que los retrasos o reprogramaciones de esos proyectos podían reducir los márgenes de confiabilidad del sistema.

Por eso, los 200 MW adicionales y la reducción industrial funcionan principalmente como medidas para ganar margen mientras evoluciona la hidrología y se incorpora nueva generación. La variable decisiva será si esa combinación permite conservar suficientes reservas para atravesar los meses más secos sin extender las restricciones al resto de consumidores.