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NOTICIA

Ecuador pide a los hogares reducir 10% su consumo eléctrico para aliviar la presión sobre Mazar

El Gobierno busca bajar 10% el consumo eléctrico residencial mientras el estiaje reduce las reservas de agua que sostienen la generación hidroeléctrica.

Una represa con vertederos abiertos y un embalse entre montañas al anochecer.
Una represa con vertederos abiertos y un embalse entre montañas al anochecer.

Para entender

  • El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, anunció el 24 de septiembre de 2026 una campaña para que los hogares reduzcan al menos 10% su consumo de electricidad durante el estiaje.
  • El Gobierno plantea cambiar hábitos y disminuir consumos prescindibles, especialmente nocturnos; Blum mencionó la iluminación de parques y los campeonatos de fútbol en la noche.
  • La medida busca reducir la presión sobre el embalse Mazar, que ese jueves estaba 16,85 metros por debajo de su nivel máximo; el Gobierno sostiene que la campaña no implica cortes para los hogares.

El Gobierno quiere trasladar parte del esfuerzo para enfrentar el estiaje a los consumidores residenciales. Juan Carlos Blum explicó que la campaña buscará un uso más eficiente de la electricidad sin pedir a los hogares que renuncien a equipos o reduzcan necesariamente su confort.

La meta planteada es bajar al menos 10% la demanda del sector residencial. Entre los ejemplos, Blum recomendó ventilar primero una habitación caliente antes de encender el aire acondicionado y, una vez activado, mantenerlo entre 21 y 24 grados, en lugar de llevarlo inmediatamente a 18 grados.

El ahorro busca preservar agua en Mazar

El pedido responde al funcionamiento del sistema eléctrico ecuatoriano: cuando disminuyen las lluvias y los caudales, hay menos agua disponible para producir electricidad en las principales hidroeléctricas. En 2026, el estiaje comenzó en septiembre, aproximadamente un mes antes del período habitual señalado por el Gobierno.

Uno de los puntos sensibles es Mazar. A las 17:00 del 24 de septiembre, el embalse registraba una cota de 2.136,15 metros sobre el nivel del mar, frente a un máximo de 2.153 metros. Eso representa una diferencia de 16,85 metros.

Mazar tiene un efecto que va más allá de una sola central: su agua alimenta en cascada a las centrales Mazar, Paute y Sopladora, que suman 1.757 megavatios de capacidad instalada. Según los datos reportados por el ministro, el complejo puede cubrir alrededor del 40% de la demanda eléctrica nacional.

Por eso, consumir menos electricidad puede ayudar a conservar agua: una menor demanda reduce la energía que el sistema debe producir y, por tanto, puede disminuir la presión sobre la generación hidroeléctrica. El resultado, sin embargo, también depende de factores que los consumidores no controlan, como las lluvias y los caudales.

El Gobierno apunta al consumo nocturno

Blum planteó además reducir temporalmente usos que considera prescindibles durante la noche. Mencionó mantener iluminados parques y realizar actividades que requieren electricidad adicional, y afirmó que “no es el momento de campeonatos de fútbol en la noche”.

El planteamiento no equivale, por ahora, a una prohibición general de actividades nocturnas ni a un anuncio de racionamientos residenciales. Lo anunciado es una campaña de ahorro y uso eficiente, mientras el Ejecutivo ha aplicado medidas distintas a los grandes consumidores industriales.

Desde el 22 de septiembre, empresas de alto consumo comenzaron a reducir carga, recurrir a autogeneración o reorganizar procesos. Blum cifró ese ahorro en unos 3.100 megavatios hora (MWh).

La evolución del sistema dependerá ahora de cuánto pueda reducirse la demanda y, sobre todo, de cómo evolucionen las precipitaciones y el nivel de Mazar durante el estiaje. El Gobierno espera una recuperación de las lluvias en los próximos días, pero ese escenario todavía depende de las condiciones hidrológicas.