Mazar sigue bajando, pero aún está 23 metros por encima de su cota crítica
Mazar sigue perdiendo agua durante el estiaje, pero todavía conserva 23,46 metros antes de alcanzar la cota crítica para su operación.
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Para entender
- El embalse de Mazar registró 2.138,46 metros sobre el nivel del mar el 22 de septiembre de 2026, su nivel más bajo del mes, según datos de Celec.
- La cota crítica está en 2.115 msnm: cuando el agua llega a ese nivel, la central Mazar debe dejar de generar por el riesgo de que los sedimentos afecten sus turbinas.
- Mazar todavía estaba 23,46 metros por encima de ese umbral. El riesgo eléctrico aumenta por los bajos caudales y porque el complejo Paute Integral puede aportar hasta 30% de la demanda nacional.
El embalse de Mazar continúa perdiendo agua en pleno inicio del estiaje, pero los datos disponibles no respaldan que ya haya perforado su cota crítica. A las 07:00 del 22 de septiembre, el reservorio estaba en 2.138,46 msnm, frente a los 2.115 msnm considerados críticos para la operación de la central.
La diferencia es relevante: todavía quedaban 23,46 metros antes de alcanzar ese umbral. Por eso, con la información verificada hasta esa fecha, tampoco puede afirmarse que los apagones residenciales de hasta ocho horas sean una consecuencia ya determinada del nivel actual de Mazar.
El estiaje consume la reserva
El deterioro, sin embargo, es sostenido. Mazar comenzó septiembre en 2.147,03 msnm y el 22 ya había bajado casi nueve metros. El reservorio puede alcanzar aproximadamente 2.153 msnm y almacena agua que después se aprovecha en cascada dentro del complejo Paute Integral.
El problema no es únicamente cuánto ha bajado el embalse, sino cuánto agua está entrando. El 22 de septiembre, el caudal registrado fue de unos 37 metros cúbicos por segundo y el promedio del mes se encontraba también alrededor de ese valor, aproximadamente la mitad del promedio histórico de septiembre, de 75 m³/s.
Eso obliga al sistema eléctrico a administrar una reserva estratégica durante una época seca que, según el Ministerio de Energía, se adelantó a septiembre en 2026. Si las entradas de agua siguen siendo inferiores al uso necesario para producir electricidad, la cota continuará descendiendo.
Los 2.115 metros cambian la operación
Mazar no funciona de manera aislada. Su agua alimenta el Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, formado por Mazar, Paute-Molino y Sopladora, que suma 1.757 MW de potencia instalada y puede cubrir hasta 30% de la demanda eléctrica del país.
Cuando el embalse se aproxima a 2.115 msnm, aparece un problema técnico: los sedimentos acumulados pueden afectar las turbinas de Mazar. Por seguridad, la central de 170 MW debe dejar de generar al alcanzar esa zona crítica.
La consecuencia va más allá de perder esos 170 MW. El embalse funciona como reserva para las centrales ubicadas aguas abajo, por lo que una menor disponibilidad de agua también reduce el margen para sostener la generación de Paute-Molino y Sopladora durante el estiaje.
El Gobierno intenta ahorrar agua
Ante el descenso, el Gobierno dispuso que alrededor de 150 grandes consumidores industriales se desconecten de la red un día por semana. El ministro de Energía y Ambiente, Juan Carlos Blum, presentó la medida como preventiva para conservar las reservas hasta que mejoren las lluvias.
La medida busca reducir la electricidad que debe producirse con el agua almacenada. Según la explicación oficial reportada el 22 de septiembre, sin acciones para preservar Mazar, la reserva podría agotarse antes de que llegue el período esperado de lluvias.
El antecedente de 2024 explica la preocupación. Cuando Mazar descendió hacia sus niveles críticos, Ecuador atravesó racionamientos prolongados. Eso demuestra la vulnerabilidad del sistema ante una reserva hídrica reducida, aunque no permite anticipar por sí solo cuántas horas de cortes habría en 2026.
Lo decisivo ahora será la evolución de los caudales que ingresan a Mazar, la cantidad de agua utilizada para generación y la disponibilidad de otras fuentes de electricidad. Mientras el embalse permanezca sobre los 2.115 msnm, la central conserva margen operativo; cada descenso reduce ese colchón.



