- 492 títulos de propiedad fueron entregados en Calderón.
- La medida beneficia a 1.968 familias.
- Los propietarios podrán acceder con mayor facilidad a créditos, herencias y otros trámites legales.
- El Municipio asegura haber entregado 9.548 títulos durante la actual administración.
Obtener un título de propiedad puede parecer un trámite administrativo más, pero para miles de familias representa el momento en que una vivienda deja de ser una posesión incierta para convertirse, por fin, en un patrimonio reconocido por la ley.
Este fin de semana, el Municipio de Quito entregó 492 títulos de propiedad en Calderón, beneficiando a 1.968 familias que durante años habitaron sus viviendas sin contar con la seguridad jurídica sobre los terrenos que ocupaban.
¿Por qué importa tener un título de propiedad?

La regularización permite a las familias acreditar legalmente la propiedad de sus inmuebles. Esto facilita el acceso a créditos, posibilita heredar la vivienda con respaldo legal y reduce el riesgo de conflictos sobre la tenencia del terreno.
Para quienes esperaron durante años, el documento representa algo más que un papel: elimina una incertidumbre que, en muchos casos, acompañó la construcción de toda una vida.
El Municipio destaca un incremento en las regularizaciones
Según cifras municipales, en la actual administración se han entregado 9.548 títulos de propiedad, más del doble de los 3.377 otorgados durante las dos administraciones anteriores juntas.
Ese dato refleja un mayor ritmo de regularización, aunque también evidencia el tamaño de un problema que se acumuló durante décadas y que todavía mantiene a numerosos barrios esperando una solución definitiva.
El reto no termina con esta entrega

La entrega de títulos representa un avance importante para las familias beneficiadas, pero no significa que el problema de la informalidad esté resuelto en Quito.
La ciudad aún enfrenta el desafío de agilizar los procesos de legalización de barrios y garantizar que el crecimiento urbano ocurra bajo planificación, evitando que nuevas generaciones vuelvan a enfrentar años de espera para acceder a la seguridad jurídica de sus viviendas.









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