UNE cuestiona que un nuevo currículo por competencias sea la respuesta a los resultados de PISA 2025
La UNE cuestiona un nuevo currículo por competencias tras PISA 2025 y pide evaluar las reformas aplicadas desde 2021 y las condiciones de aprendizaje.
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Para entender
- La ministra Gilda Alcívar anunció un plan de reforzamiento de aprendizajes basado en un nuevo currículo por competencias.
- La UNE sostiene que ese enfoque ya forma parte de reformas aplicadas en Ecuador desde 2021 y pide evaluar sus resultados.
- El debate también apunta a las condiciones en que estudian los alumnos y no solo al contenido del currículo.
La ministra de Educación, Gilda Alcívar, anunció el martes 15 de septiembre que el Gobierno prepara un plan de reforzamiento de los aprendizajes basado en un nuevo currículo por competencias. La propuesta busca que los estudiantes no solo incorporen contenidos, sino que puedan utilizarlos en situaciones reales.
El anuncio se produce en el contexto de los resultados de PISA 2025, pero la Unión Nacional de Educadores (UNE) cuestiona que un nuevo cambio curricular sea presentado como respuesta sin revisar primero las reformas que Ecuador ya ha aplicado bajo el mismo enfoque.
La ministra señaló que el nuevo planteamiento mantendrá áreas como lectura, matemáticas y ciencias y reforzará otras relacionadas con educación financiera, ambiental, cívica, ética y vial.
La UNE recuerda que el enfoque por competencias ya se aplica
Para el gremio docente, el punto central es que el enfoque por competencias no constituye una novedad para el sistema educativo ecuatoriano.
La UNE señala que en 2021 Ecuador implementó un currículo priorizado que incorporó competencias comunicacionales, matemáticas, digitales y socioemocionales. En 2023, además, avanzó la construcción del Marco Curricular Competencial de Aprendizajes.
Por eso, la organización plantea que antes de iniciar otra reforma se debería revisar qué resultados produjeron esas medidas.
La pregunta que propone la UNE es concreta: qué funcionó, qué dificultades aparecieron y qué efecto tuvieron las políticas anteriores sobre los aprendizajes de los estudiantes.
El planteamiento desplaza la discusión desde el nombre del currículo hacia su implementación y sus resultados.
El aprendizaje también depende de las condiciones en que se estudia
La UNE sostiene además que los resultados educativos deben analizarse junto con las condiciones en las que los estudiantes desarrollan su aprendizaje.
Ese punto es relevante para interpretar PISA. La evaluación no se limita a comprobar si un estudiante recuerda determinados contenidos. También busca medir su capacidad para utilizar conocimientos y habilidades al enfrentar problemas y situaciones que pueden ir más allá del aula.
Así, la discusión abierta por el gremio tiene dos dimensiones. Una es curricular: si el sistema necesita un nuevo cambio o debe evaluar primero los enfoques que ya están en marcha. La otra es educativa: qué condiciones acompañan el proceso de aprendizaje y cómo influyen en sus resultados.
El Gobierno plantea reforzar los aprendizajes mediante un nuevo currículo por competencias. La UNE, en cambio, pide que ese anuncio sea acompañado por una evaluación de las reformas previas y de las condiciones en que fueron aplicadas.



