Una preasignación es una porción de los ingresos públicos que, por mandato legal o constitucional, debe destinarse obligatoriamente a un sector, una institución o un nivel de gobierno.
Por qué te afecta. Garantizan que ciertos servicios (educación, salud, gobiernos locales, universidades) reciban recursos aunque cambie el gobierno de turno. Son un blindaje contra el capricho político.
Cómo funciona. La ley fija una fórmula: un porcentaje de ciertos ingresos o del presupuesto total. El Ministerio de Economía debe transferir esos montos, y cuando no lo hace a tiempo aparecen los reclamos de municipios y universidades por transferencias atrasadas.
El error común. Se presentan como intocables o como un mal absoluto, y no son ninguna de las dos cosas. Rigidizan el presupuesto y quitan margen de maniobra, pero también protegen gasto social de recortes fáciles. El debate real es cuánto del presupuesto puede estar comprometido de antemano.




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