El cohecho es el delito de ofrecer, entregar, solicitar o recibir dinero u otro beneficio para que un servidor público haga, omita o retrase un acto propio de su cargo. Es, en lenguaje llano, el soborno.
Por qué te afecta. Distorsiona todo lo que toca: contratos públicos, permisos, sentencias, controles sanitarios. Lo que debería decidirse por reglas se decide por pago.
Cómo funciona. El delito alcanza a las dos partes: a quien recibe y a quien ofrece. No hace falta que el acto prometido llegue a ejecutarse: basta el acuerdo o la solicitud. La pena varía según si el acto era legítimo o contrario a la ley.
El error común. Se lo confunde con la concusión. En el cohecho hay un acuerdo entre dos partes: en la concusión, el funcionario exige el pago abusando de su autoridad, y quien paga es víctima, no cómplice.




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