Los gastos personales deducibles son los gastos que la ley permite descontar de tus ingresos antes de calcular el impuesto a la renta.
Por qué te afecta. Bien usados, bajan el impuesto que pagas o generan una rebaja directa. Mal usados o no declarados significan plata que dejaste sobre la mesa.
Cómo funciona. Se reconocen gastos en vivienda, educación, salud, alimentación y vestimenta, con topes y condiciones. Deben estar respaldados en comprobantes válidos a tu nombre y pueden incluir a familiares que dependan de ti. Quien trabaja en relación de dependencia presenta al empleador una proyección al inicio del año y luego el detalle real.
El error común. Guardar recibos sin valor tributario. Solo sirven los comprobantes autorizados y correctamente emitidos. Y la deducción no es una devolución automática de dinero: reduce la base sobre la que se calcula el impuesto o aplica como rebaja, según la regla vigente.




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