La tasa activa es el interés que un banco cobra cuando presta dinero. La tasa pasiva es el interés que paga cuando recibe tus ahorros. La forma fácil de recordarlo: activa es lo que te cobran, pasiva es lo que te pagan.
Por qué te afecta. La activa define cuánto cuesta tu crédito de consumo, tu hipoteca o el préstamo de tu negocio. La pasiva define cuánto rinde tu póliza o tu cuenta de ahorros. La diferencia entre ambas se llama spread y es, en esencia, el margen del banco.
Cómo funciona. El Banco Central publica tasas referenciales y techos máximos por segmento: consumo, productivo, microcrédito, vivienda. Ningún banco puede cobrar por encima del techo de su segmento.
El error común. Comparar solo la tasa nominal. Lo que realmente pagas incluye comisiones, seguros y plazos: por eso conviene mirar el costo total del crédito y no el porcentaje del anuncio.




Comentarios